Ayer, hoy y mañana.

Ayer me abrazaron desde atrás, agarrándome la panza, un abrazo sincero y de una persona que realmente quiero y es muy importante para mi, con la cual estoy acostumbrada a todo. Pero ayer me tomo desprevenida por que a veces así son las muestras de afecto. Sin intención de nada. Debería de haber sido un lindo momento, pero me fue horrible por que en esos dos minutos jamas deje de sentirme horrible, un monstruo y ahora las lagrimas caen.
No quiero que me toquen, nadie, en absoluto. Me siento invadida, sea quien sea. Antes disfrutaba los abrazos o que me agarren de los hombros. Hoy en día ademas de asustarme me siento asfixiada. Saber que me acostumbre a no recibir buenas acciones de los demás así por que si me enerva. No puedo tolerar que sean buenos conmigo, de ninguna manera. Siento que tengo que responder con lo mismo y que capaz no siento. No siento, no siento nada, solo vació. Ese es mi problema, ya no siento el afecto. Pero lo necesito por que si no me muero. Muero en soledad. Siento como se me va apagando el corazón y me pregunto como es que todavía no me morí de un paro cardíaco.


Lo mas triste de todo esto es saber que me da pánico relacionarme con desconocidos por que detrás de las caras buenas, se que siempre están las que buscan otra cosa o las que no les importa.
Y eso es lo que mas me parte el corazón, sentir y así saber que no le intereso a nadie y no los culpo por que a mi tampoco. Pero como dije antes, sin el cariño me muero, pero si lo tengo me asfixio. Lo mismo pasa acá, no me interesa saber de los demás, pero si que los demás se interesen en mi. Por que se que en algún momento de sus días pensaron en mi. Es horrible sentir esto, pero hoy en día por mas que intente no lo puedo evitar. Todo el tiempo esa sensación me ataca y me arruina el día y así es como termino aca, llorando mientras escribo esto acompañada de las ganas de no existir mas.

Ayer cuando volví acá, me puse a leer entradas viejas y la verdad no me sorprendo ni un poco de la poca salud mental que me queda hoy. La pasaba mal en ese entonces, cuando no entendía mucho y hoy que entiendo la mayoría (lo cual me pone peor) me siento bajo tierra y que no puedo salir de ahí, A la mayoría le pondría muy mal que una chica de 22 años con toda una vida por delante este así de mal, de triste, con tantas ganas de morirse y que lo piensa todos los días de su vida. Pero es el mismo mundo que me dejo tirada acá

Hoy solo quiero que me abracen hasta que me duerma, pero no quiero sentir un abrazo vacío. Quiero por una vez en mi vida, no sentir el vacío.

Comentarios

Entradas populares de este blog